¿Qué es el Growth Driven Design?

Traducido como Diseño Orientado al Crecimiento, el Growth Driven Design (GDD) parte de la premisa de que la web es uno de los mayores activos de marketing de una empresa y que por ello debe estar constantemente optimizada, lo que supone un cambio de paradigma con respecto al diseño web tradicional. De hecho, se aferra a los principios del inbound marketing, un marketing mucho más humano que atrae a los usuarios ofreciéndoles valor.

En este sentido, el proceso de diseño web tradicional tiende a partir de una página web anterior no optimizada en un largo periodo de tiempo (de 1 a 3 años) que posteriormente ha sido rediseñada para ser lanzada de nuevo, un proceso que se va repitiendo a lo largo de los años sin ofrecer demasiados cambios en los resultados.

El impacto de la nueva web optimizada se produce solo en el momento del lanzamiento, y queda estancado en ese punto hasta que dentro de 1 a 3 años se repite el nuevo ciclo de rediseño.

Growth

¿Por qué es importante orientar el diseño web al crecimiento?

Lo cierto es que el diseño web tradicional ha sido válido durante mucho tiempo, pero es necesario entender que las preferencias del usuario al navegar por una web han cambiado, pues este decide si su experiencia es o no satisfactoria basándose en criterios mucho más exigentes. Y es innegable que, a mejor experiencia de los usuarios, mayor conversión. Repasemos, entonces, los principales riesgos del diseño web tradicional:

  • Durante el periodo de tiempo en el que se lleva a cabo el rediseño de una web ya existente (de 3 a 6 meses por lo general), el site no reporta resultados, además del presupuesto que supone un proyecto de estas características.
  • Una vez lanzado el rediseño de la web, se espera una importante mejora en los resultados de negocio, algo arriesgado teniendo en cuenta que los cambios no se han probado con anterioridad, sino que han sido aplicados directamente. Es imposible saber que tras una gran inversión de capital y esfuerzo la web que se va a lanzar será mejor.

De este modo, lo más recomendable en la actualidad es abordar el proceso de rediseño de una web de un modo más eficiente. En este sentido, la mejor fórmula para evitar este tipo de riesgos es tener una web viva que conduzca al rendimiento. Lo ideal es entonces un proceso rápido, ágil y dinámico que dé resultados y conduzca al ROI. Es ahí donde entra en juego el GDD.

El GDD tiene dos etapas imprescindibles: la de estrategia y lanzamiento y la de desarrollo interactivo y mejora continua. En la primera fase, se traza una estrategia de diseño web, se definen los objetivos y se definen las buyer personas (la representación del cliente ideal para una empresa). Con esa información en mano, es necesario llevar a cabo una auditoría del sitio web para saber cómo los usuarios llegarán a él y cómo interactuarán con él.

En siguiente lugar, es recomendable generar una lista de deseos con todo lo necesario para conseguir crecimiento y conversión, como nuevos módulos, nuevas características de diseño, integración o funcionalidades adicionales. En esta línea, queremos mostrarte algunas de las características que harán de tu sitio web un Growth Driven Site:

  1. Oportunidades para aumentar la conversión
  2. Mejoras en la experiencia de usuario para mejorar la navegación
  3. Navegación personalizada

En la fase de desarrollo interactivo y mejora continúa, una vez ya se ha lanzado la web, es el momento de empezar a trabajar en los ciclos de experimentación, aprendizaje y mejora del site. Lo cierto es que después de elaborar una lista de deseos es probable que no todo se haya podido aplicar, pero a través de herramientas de software es posible aplicarlos una vez lanzado el site para probar qué es lo que mejor funciona. Además, es necesario que la lista sea dinámica y la actualices con frecuencia.

Si quieres saber más sobre el Growth Driven Design o necesitas de nuestra ayuda para aplicarlo a la web de tu negocio, no dudes en contactar con nosotros. ¡Somos tu partner digital!