El crujido de una patata frita, una lata al abrirse, el golpe de las puertas de un coche al cerrarse, etc. Ninguno de estos sonidos que aparecen en publicidad y con los que convivimos diariamente son fruto del azar. Todos son escogidos para proyectar la marca en el consumidor.

Para la mayoría de negocios, la forma más fácil de imaginar una marca es visualizando logotipos, colores y letras bajo una perspectiva que prima lo visual por encima de cualquier otro sentido. Pues bien, consideremos que en la medida que se incrementa la participación del resto de sentidos aumenta también el índice de fidelidad de los clientes. Así, con la activación de 2 ó 3 sentidos, se amplía la fidelidad en un 43%; y cuando se consigue activar 4 ó 5 sentidos, esta se incrementa hasta un 58%. Con estos datos, se puede confirmar que el branding es sensorial o no es branding, puesto que apela directamente a los sentidos y a las emociones.

Podemos cerrar los ojos, pero no podemos cerrar los oídos” asegura Nanette Nielsen, musicóloga e investigadora de la Universidad de la Oslo, poniendo de relieve que la acústica y las marcas se encuentran en un punto: las emociones.

El audio branding (Sound Branding o Sonic Branding) es la creación de la identidad sonora de una marca de forma consistente y diferencial a través del diseño de sonido y de la composición musical. No es un concepto nuevo en su fondo, pero ahora sí lo es en su forma.

Es utilizado por las marcas o empresas para expresar su identidad. No solo hablamos de jingles icónicos o música de fondo en campañas de publicidad, también nos referimos a un sonido o unos acordes que se identificarán inmediatamente con la marca. Podemos encontrar varios ejemplos que rápidamente podremos identificar, como el sonido de encendido de un ordenador Apple, o la música que suena al comienzo de una película de 20th Century Fox. De esta forma, el audio branding trata de identidades sonoras muy fáciles de recordar que ejercen una poderosa influencia sobre nuestras emociones y nuestro comportamiento. Sin embargo, todavía son muchas las marcas que se han preocupado solo de construir una identidad visual, obviando un segundo sentido muy importante: el sonido.

Desde el principio de los tiempos, el ser humano es capaz de conectar emociones y recuerdos con estímulos sonoros. De hecho, recordamos un 83% más lo que escuchamos que lo que vemos.

Los sonidos despiertan una reacción psicológica en las personas, segregando Dopamina, que es la responsable de reacciones del comportamiento como la atención y la motivación. Pensemos que los humanos percibimos la realidad a través de los sentidos y un 80% de las decisiones que tomamos se hace de forma inconsciente, de ahí la importancia de considerar firmemente la máxima estimulación de nuestros sentidos a lo largo del customer journey de cualquier marca.

Beneficios del Audio Branding

  • Mayor poder de atención. Mientras que un logotipo visual requiere que alguien preste atención, un logotipo sonoro fluye directamente por la mente.
  • Mejor recuerdo de la marca. Escuchar un sonido inicia la sección de memoria del cerebro, lo que conduce a un mejor recuerdo de la marca.
  • Transmitir el propósito y el valor. La música es emotiva, y tiene una forma de comunicar ideas complejas de una manera que es más fácil de entender para los clientes.
  • Impulsar su personalidad. El sonido, como vehículo emocional, puede humanizar su presencia digital y hacerla más atractiva para los clientes.
  • Mejorar la experiencia. La música y el sonido son potenciadores de la experiencia.
  • Una mayor lealtad. El sonido desencadena respuestas emocionales mucho mejores que las visuales.

Ya ha llegado el momento para que las marcas se detengan y reflexionen sobre cómo introducir de forma consciente y efectiva su sonido en el mundo. Algunas ya están hablando, por qué no dejar que nos canten también. En este momento, la gente está escuchando más que nunca.